Casa Central
Quito, Centro Histórico.26670 m2.
Casa Central reinterpreta el mercado tradicional quiteño a partir de la restauración y reutilización de los antiguos Almacenes El Globo, en el corazón del Centro Histórico. El proyecto parte de la memoria comercial del lugar para proponer un nuevo paradigma de intercambio urbano: un mercado que pierde sus límites y se transforma en pasaje.
La intervención sutura el tejido comercial existente, extendiendo el mercado hacia el pasaje de la Calle Venezuela y conectándolo con la Calle Chile. A través de una planta baja abierta y permeable, el flujo peatonal se integra al edificio, consolidando un paseo dinámico donde comercio, gastronomía, cultura y espacio público se entrelazan.
En sección, el proyecto se organiza como una promenade vertical articulada por vacíos estratégicos que permiten la entrada de luz natural, ventilación cruzada y conexiones visuales entre niveles. El mercado se concibe como un ecosistema flexible de objetos y shopboxes móviles dentro de una estructura patrimonial recuperada, fomentando múltiples configuraciones de uso.
La cubierta revalorizada culmina el recorrido en una terraza jardín y hub gastronómico con vistas hacia la Basílica y el Pichincha. La incorporación de vegetación —jardines verticales, huertos productivos y terrazas verdes— transforma el edificio en una infraestructura social y ecológica, donde naturaleza, memoria y comercio coexisten en equilibrio.
Casa Central no replica el pasado, lo interpreta. Desde una intervención precisa y respetuosa, el proyecto integra patrimonio, sostenibilidad y contemporaneidad para devolver al mercado su condición original: un espacio abierto de intercambio cultural y social en el corazón de Quito.
La circulación vertical ,compuesta por escaleras que ocupan los vacíos, gradas eléctricas vinculadas al pasaje y un nuevo núcleo de elevadores, estructura una promenade arquitectónica que conecta comercio, cultura y gastronomía en múltiples alturas. La sección no solo organiza el programa, sino que intensifica la relación entre interior y ciudad, haciendo visible el flujo humano y consolidando un ecosistema comercial donde cada nivel participa de una experiencia espacial integrada, permeable y vibrante.
En sección, Casa Central se organiza como una estrategia espacial estratificada que transforma el intercambio comercial en una experiencia vertical continua. Las sustracciones puntuales en las losas existentes generan una secuencia de vacíos que articulan visual y físicamente los distintos niveles, incentivando la curiosidad, el recorrido y el descubrimiento. Esta operación permite que la luz natural penetre profundamente en el edificio y que el aire circule mediante estrategias pasivas, reforzando la condición ambiental del mercado como un espacio abierto y dinámico.
El proyecto surge de una reflexión sobre la evolución del espacio de intercambio en Quito, donde el mercado pasó de ser una estructura abierta y diseminada en plazas y calles a un contenedor cerrado y controlado. Frente a esta transformación, Casa Central propone un nuevo estadio en el que el mercado pierde sus límites, recuperando su condición expansiva y colectiva. Esta idea se manifiesta en la permeabilidad de la planta baja hacia el pasaje y la calle, en los vacíos que conectan verticalmente los niveles y en la terraza-jardín que prolonga la actividad comercial hacia el cielo quiteño. Así, el edificio deja de entenderse como un objeto hermético y se convierte en una infraestructura abierta donde intercambio, memoria y ciudad vuelven a entrelazarse.